La gestión de experiencia del cliente permite hacer realidad los atributos de valor de los bienes y servicios ofrecidos al mercado (promesa de marca), lo cual tendrá un impacto directo en las percepciones y actitudes de los clientes y usuarios. La finalidad es lograr la lealtad de clientes, a través de cumplir sus expectativas, demostrar valor influyendo en la intención de recompra, así como lograr una conexión emocional que eleve la intención de recomendación.
El alcance de los servicios comprende